Fracturas

 

Artritis Reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta las articulaciones o coyunturas. Causa dolor, hinchazón y rigidez. Si una rodilla o mano tiene artritis reumatoide, usualmente la otra rodilla o mano también está afectada. Esta enfermedad ocurre a menudo en más de una articulación y puede afectar cualquiera de las articulaciones. Las personas con esta enfermedad pueden sentir malestar y cansancio, y a veces pueden tener fiebre.

Algunas personas tienen la enfermedad sólo por unos cuantos meses, o por uno o dos años. Después desaparece sin causar daños. Otras personas tienen épocas en que los síntomas empeoran (brotes) y épocas en que se mejoran (remisiones). En los casos más graves, la enfermedad puede durar muchos años o toda la vida. Esta forma de la enfermedad puede causar daños graves a las articulaciones.

Escoliosis

La escoliosis es una condición que causa una curvatura de lado a lado en la columna vertebral. La curvatura puede tener forma de “S” o “C”. En la mayoría de los casos, no se sabe qué causa esta curvatura. Esto se conoce como escoliosis idiopática.

Es posible que las personas con una curvatura leve sólo tengan que visitar a su médico para controles periódicos. Sin embargo, algunas personas que tienen escoliosis necesitan tratamiento.

Osteomielitis

Es una infección ósea que es causada por bacterias u otros microorganismos.

La infección ósea casi siempre es causada por bacterias, pero también puede ser provocada por hongos u otros microorganismos. Cuando una persona tiene osteomielitis:

  • Las bacterias u otros microorganismos pueden propagarse a un hueso desde la piel, músculos o tendones infectados próximos al hueso. Esto puede ocurrir bajo una úlcera cutánea.
  • La infección también puede empezar en otra parte del cuerpo y propagarse al hueso a través de la sangre.
  • La infección también puede empezar después de una cirugía del hueso. Esto es más probable si la intervención se realiza después de una lesión o si se colocan varillas o placas de metal en el hueso.
  • En los niños, se afectan casi siempre los huesos largos de pies o manos. En los adultos, se afectan más comúnmente los huesos de los pies, la columna (vértebras) y las caderas (pelvis).

Los factores de riesgo son:

  • Diabetes
  • Hemodiálisis
  • Riego sanguíneo deficiente
  • Lesión reciente
  • Consumo de drogas ilícitas inyectadas

Las personas que se han sometido a una extirpación de bazo tienen también alto riesgo de padecer osteomielitis.

Osteoporosis

Es una enfermedad en la cual los huesos se vuelven frágiles y más propensos a fracturarse.

La osteoporosis es el tipo más común de enfermedad ósea.

La osteoporosis aumenta el riesgo de fractura de un hueso. Aproximadamente la mitad de todas las mujeres mayores de 50 años tendrá una fractura de cadera, de muñeca o de vértebras (huesos de la columna) durante su vida.

El hueso es un tejido vivo. El hueso existente constantemente es reemplazado por hueso nuevo. Todo el esqueleto es reemplazado aproximadamente cada 10 años. La osteoporosis se presenta cuando el organismo no es capaz de producir suficiente hueso nuevo, cuando demasiado hueso existente es reabsorbido por el cuerpo o por ambos.

La causa más importante de la osteoporosis es genética. Esto significa que el riesgo se hereda de los padres. Otros riesgos incluyen no tener suficiente calcio para formar nuevo tejido óseo. El calcio es uno de los minerales importantes que el cuerpo necesita para la formación de huesos. Si usted no recibe suficiente calcio y vitamina D, o si su cuerpo no absorbe suficiente calcio de la alimentación, sus huesos pueden volverse frágiles y más propensos a las fracturas. Otros factores de riesgo incluyen fumar y diversas enfermedades de la niñez y de la adultez.

Prevención Artritis

Artrosis

La artrosis es una patología reumática que lesiona el cartílago articular. Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y, por tanto, nuestra autonomía funcional y están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular. En el interior de las mismas existe, generalmente, un fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular.

Cuando este cartílago articular se lesiona, se produce dolor, rigidez e incapacidad funcional. Normalmente la artrosis se localiza en la columna cervical y lumbar, algunas articulaciones del hombro y de los dedos de las manos, la cadera, la rodilla y la articulación del comienzo del dedo gordo del pie.

Esta enfermedad reumática no es hereditaria en el sentido de que no hay un patrón de herencia fijo como puede ser el caso de la hemofilia, pero sí tiene un componente de riesgo genético que, junto con otros factores, puede hacer que aparezca con más facilidad en los sujetos que tienen una historia familiar.

Osteoartritis

La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones o coyunturas que afecta principalmente al cartílago. El cartílago es un tejido resbaladizo que cubre los extremos de los huesos en una articulación. El cartílago permite que los huesos se deslicen suavemente el uno contra el otro. También amortigua los golpes que se producen con el movimiento físico. Con la osteoartritis, la capa superior del cartílago se rompe y se desgasta. Como consecuencia, los huesos que antes estaban cubiertos por el cartílago empiezan a rozarse. La fricción causa dolor, hinchazón y pérdida de movimiento en la articulación. Con el tiempo, la articulación puede perder su aspecto normal. Además, pueden crecer espolones alrededor de la articulación. Algunos pedazos de hueso o de cartílago pueden desprenderse y quedar atrapados dentro del espacio que existe en la articulación lo que causa más dolor y daño.

Las personas con osteoartritis a menudo tienen dolor en las articulaciones y limitación de movimiento. A diferencia de otras formas de artritis, la osteoartritis sólo afecta a las articulaciones y no a otros órganos internos. La artritis reumatoide, que es el segundo tipo de artritis más común, afecta a las articulaciones y a otras partes del cuerpo.

Osteopenia

A medida que envejece, la parte interna de los huesos se vuelve porosa por una pérdida de calcio. Esto se llama perder masa ósea. La masa ósea total suele alcanzar su nivel máximo, aproximadamente, a los 35 años. La osteopenia hace referencia a la masa ósea que es menor que su masa ósea máxima, pero aún no lo suficientemente baja para considerarse osteoporosis. La osteopenia no es una enfermedad, pero si reúne los criterios de la osteopenia, tiene un riesgo más alto de desarrollar osteoporosis.

Raquitismo

Es un trastorno causado por una falta de vitamina D, calcio o fósforo. Este trastorno lleva a que se presente reblandecimiento y debilitamiento de los huesos.

La vitamina D ayuda al cuerpo a controlar apropiadamente los niveles de calcio y fósforo. Si los niveles sanguíneos de estos minerales se tornan demasiado bajos, el cuerpo puede producir hormonas que estimulen la liberación de calcio y fósforo de los huesos, lo cual lleva a que se presenten huesos débiles y blandos.

La vitamina D se absorbe de los alimentos o puede ser producida por la piel al exponerla a la luz solar. La falta de producción de vitamina D por parte de la piel puede ocurrir en personas que:

  • Viven en climas con poca exposición a la luz del sol
  • Tienen que permanecer en espacios cerrados
  • Trabajan en lugares cerrados durante las horas de luz

Es posible que uno no obtenga suficiente vitamina D de la dieta si:

  • Presenta intolerancia a la lactosa (tiene problemas para digerir productos lácteos)
  • No toma productos lácteos
  • Sigue una dieta vegetariana
  • Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna también pueden desarrollar deficiencia de vitamina D, ya que esta leche no suministra la cantidad apropiada de dicha vitamina. Esto puede ser un problema particular para los niños de piel más oscura en los meses de invierno, cuando hay niveles de luz solar más bajos.

La ingesta insuficiente de calcio y fósforo en la dieta puede también llevar a que se presente raquitismo. El raquitismo como producto de una carencia dietética de estos minerales es poco frecuente en los países desarrollados porque el calcio y el fósforo se encuentran en la leche y en los vegetales de hoja verde.

Los genes pueden incrementar el riesgo de padecer raquitismo. El raquitismo hereditario es una forma de la enfermedad que se transmite de padres a hijos y ocurre cuando los riñones son incapaces de retener el mineral de fósforo. El raquitismo puede ser causado también por trastornos renales que involucran acidosis tubular renal.

Los trastornos que reducen la digestión o absorción de las grasas harán más difícil la absorción de la vitamina D en el organismo.

Ocasionalmente, el raquitismo puede presentarse en niños que tienen trastornos hepáticos o cuando no pueden convertir la vitamina D a su forma activa.

El raquitismo es muy poco frecuente en los Estados Unidos. Ocurre más probablemente en niños durante períodos de crecimiento rápido donde el cuerpo demanda niveles altos de calcio y fósforo. Se observa por lo general en niños de 6 a 24 meses de edad y no es común en recién nacidos.